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domingo, 22 de diciembre de 2024

XX - XXVI

Hoy hace 26 años de esa lotería tan difícil de ganar: la del amor, la media naranja, la persona con la que encajas. Y el 11 de este mismo mes hizo 20 años de hacer el premio gordo oficial. Bodas de porcelana, les dicen. Pues ahí estamos, camino de las de plata (y lo que surja, que diría mahn). 

miércoles, 4 de diciembre de 2024

L

Pues me asomo casi nueve años después a este rinconcito para decir que ya estoy en la cincuentena. Mucha gente me ha dicho que si iba a celebrar por todo lo alto, que si fiesta sorpresa, que si es una cifra ya para hacer algo especial... y yo, como buena sagitario optimista he contestado que son mis primeros cincuenta años. Cuando celebre los segundos, hablamos de hacer algo extraordinario, jajaja... Fuera bromas, la década de los cuarenta se me ha pasado volando. ¿Cambios? Algunos, como venir a trabajar más cerca de casa, aunque conservo amigos de Cartagena y con ellos quedo regularmente. En mi nuevo centro he hecho grandes amistades, hay gente estupenda tanto en mi departamento como en el de Lengua, con el que compartimos espacio. Hacemos un grupo muy bien avenido, siempre con buen rollo y comida a mogollón (esos dulces que hace mi querida Mari Carmen Carrión ❤️). También nos mudamos de una pedanía al centro justo unos meses antes de la pandemia (menos mal) y estoy encantada con mi barrio. Más cosas... asistir a los continuos éxitos literarios de mahn (hoy mismo le han comunicado el más reciente y no podemos estar más contentos) y, por mi parte, seguir con mis series, libros, chorradas por Facebook y Twitter. Los que por ahí me leen, tanto en mi versión Athena como en la alternativa (que también gasta blog a cuatro manos con Loli), verán que he cambiado poco en este tiempo. Los años vuelan y en nada estoy por aquí diciendo que me he jubilado y lo mismo me paso más por este lugar casi abandonado, stay tunned!



viernes, 11 de diciembre de 2015

Once

Pues ya van once años con mahn, las Bodas de Acero. Esto ya no hay quien lo rompa...


lunes, 31 de agosto de 2015

La Odisea reinterpretada

No, no he desaparecido en combate, sigo viva pero por otros lares blogueros. Hace unos días que he regresado de Ithaca, NY. En 2011 abrí un hilo titulado The Odyssey en el que hablaba de mi solitaria vida mientras mahn en esa ciudad de Estados Unidos. Ahora vuelvo a estar así y por más tiempo, aunque por unas semanas esta Penélope que soy yo ha estado en Ítaca con Ulises. Lo malo es que el mito ha cambiado y ha sido la esposa la que ha salido de allí para viajar, mientras que el héroe se ha quedado en la Ítaca. El mundo al revés.

Lo que sí puedo decir es que han sido unos días estupendos, he conocido aquello, he ayudado a mahn/Ulises a instalarse en la casa y, por supuesto, volveré. Mientras tanto, las nuevas tecnologías nos mantienen en contacto. La Penélope moderna cuenta con refuerzos para saber cómo le va a Ulises con las sirenas, Circe o el Cíclope. Si les apetece, pueden pasarse por No (ha) lugar para saber más cómo le va la vida a mahn.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Bodas de aluminio

Diez años ya y como si hubiera sido ayer. El aluminio es un metal bastante maleable y que no se oxida. Creo que representa bien una década juntos. Todos estos años han sido los mejores de mi vida. Me apunto a otros diez.


jueves, 4 de diciembre de 2014

Mis primeros cuarenta años

Pues sí, ya he llegado a la década prodigiosa, la que dicen que provoca crisis y esas cosas. A mí no me ha dado nada de eso, soy feliz y empiezo los cuarenta con alegría. Cierro los diez años anteriores con cosas buenas y, aunque creo que ha sido la década mejor hasta ahora, tengo la sensación de que todavía queda mucho positivo por venir. Entre los treinta y los cuarenta he vivido pérdidas de seres queridos, pero otros han venido para quedarse. También conseguí asegurar mi futuro profesional e inicié mi vida en común con mahn. Sigo conservando amigos desde hace siglos (a veces creo que no me los merezco) y he incluido en mi vida a otros que sé que serán ya para siempre. De estos últimos, destacaría a los que he conocido en las redes sociales y que son parte de mi rutina diaria. Me quedo con lo bueno, me olvido de lo malo y les espero a todos en los próximos cuarenta, porque pienso llegar a ellos. Y en compañía, por supuesto.


domingo, 22 de diciembre de 2013

Quince años disfrutando el verdadero Gordo de Navidad

Hace quince años me tocó una lotería especial, tanto que en vez de disminuir el premio con los años, está aumentando. Y eso que el premio es compartido.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

11-12-13, celebrando con arcilla

Curioso día para nacer, porque alguien nacerá hoy. Pero yo lo destaco por ser mi noveno aniversario de boda, mis bodas de arcilla o de barro. Es curioso que las anteriores fueran de bronce, duras, mientras que un año más hace esta unión más blanda, que no más débil. Supongo que otro año juntos supone ser maleables y moldeables, adaptándonos cada vez más el uno al otro.


viernes, 9 de agosto de 2013

Conocer o no conocer a tus ídolos

Confieso que en parte envidio a la gente capaz de acercarse a un actor o actriz al que ven por ahí y pedirle una autógrafo y hasta una foto. Yo soy incapaz de tal cosa. Si esa persona está en un momento de relax, tomando algo o con su familia, puede sentirse molesto con eso y es comprensible. Y la gracia se acaba, porque puede reaccionar mal y mandarte al guano, en plan Fernando Fernán Gómez. Fuera magia y todo el halo que rodeaba a tu ídolo se esfuma.

Por internet y Twitter veo a suertudos del mundo que se hacen fotos con Aidan Gillen, por ejemplo, porque se lo encuentran por la calle y le piden el favor. Él, tímido por naturaleza y hasta raro, posa con una cara difícil de descifrar. Si yo lo viera delante de mí en la cola del supermercado no le diría ni mu. Primero porque no iba a saber ni cómo hacerlo en inglés y segundo porque me llevaría una decepción si me soltara un estufido. Pero es que el contexto es importante. No es lo mismo ver a un famoso en la vida cotidiana que verlo en la parte profesional. Y he tenido la gran suerte de estar en el momento justo y adecuado para conocer de cerca y hacerme una foto con otro de mis actores preferidos, el que ha sido para mí el mejor Rochester ever, hijo de dos grandes, Dame Maggie Smith y Sir Robert Stephens: Toby Stephens.

Hace una semana que mahn y yo hemos estado en Londres. Sabía que Toby estaba representando Private lives junto a Anna Chancellor, pero una nunca imagina que va a tener tan cerca a su ídolo. Paseando por las calles y viajando en el metro, los carteles de la obra me asaltaban por todos lados. Le comenté a mahn lo que me gustaba ese actor y que a lo mejor podríamos ir a verlo. Él, que es un amor, no lo dudó, porque ¿cuándo se me iba a presentar una oportunidad igual? ¡Posiblemente nunca más! Así que, ni corto ni perezoso, me llevó al teatro a sacar unas buenas entradas. 

El día de la representación yo estaba tan tranquila, como si fuera al cine y no a ver en vivo y en directo a Toby, al Rochester que me conquistó hacía años. Disfruté de la obra como una enana y le pedí de nuevo a mahn un favor: ir a la salida de actores a esperarlo. Ni yo misma me creía lo que estaba haciendo. Allí sólo había dos locas más. Media hora después ya éramos amiguísimas y hablábamos ansiosas sobre si Toby saldría o no. El hombre que vigilaba la puerta había dicho que sí, pero que tardaría. A la hora de finalizar la función apareció él. No soy consciente del fangirleo, pero mahn asegura que mi cara era digna de verse y que no paraba de repetir "¡Qué guapo, qué guapo!" Y es que es así. Pensaba que me iba a llevar una decepción al tenerlo cerca, que no sería tal y como lo había visto en fotos, películas y series... Pues todo lo contrario. A cara lavada, vestido informal, era algo espectacular. Hasta mahn me lo dijo. El hecho de ser sólo tres chaladas fomentó la cercanía. Si se hubiera tratado de un actor muy mediático y una horda de mujeres hubiera estado allí, yo me habría acobardado y sólo habría echado alguna foto de lejos. Pero aquello fue como muy familiar. Le dije que venía de España mientras me firmaba el programa de mano y mahn me hizo cuatro fotos con él. Todavía no me lo creo aunque me vea agarrada a su cintura, sonriendo como una pava. Después de atendernos y darnos una y mil veces las gracias por haber venido a verlo, se fue tan tranquilo, paseando como si nada por las calles de Londres. Así que me lo podría haber cruzado cualquier día andando, pero jamás me hubiera hecho una foto con él, eso seguro.

En fin, una experiencia inolvidable que debo agradecerle a mahn, mi verdadero Rochester.

La foto no le hace justicia para nada...


miércoles, 20 de febrero de 2013

martes, 11 de diciembre de 2012

Bodas de bronce

Ya llevamos mahn y yo ocho años casados: son nuestras bodas de bronce. Alcanzamos el tercer puesto en el pódium olímpico. Aún queda para llegar al segundo puesto, y mucho más para el primero. Pero por el camino conquistaremos otros materiales. 




domingo, 11 de diciembre de 2011

11-12-11



Se dice que el siete es el número de la buena suerte. Pues ya hace esa cantidad de años que nos casamos mahn y yo. Son las llamadas "bodas de lana". Habiéndonos casado en diciembre, bien nos van a venir.


jueves, 7 de abril de 2011

El libro de mahn

Hoy presenta mahn su Cuaderno [...] duelo, a las 20:00 en el Museo de Bellas Artes. Un libro muy emotivo y fiel a su estilo. Espero que haya mucha gente allí. Además, el evento servirá para que la leyenda urbana que corre por ahí sobre mi inexistencia quede invalidada.

jueves, 31 de marzo de 2011

El año pasado, por estas fechas...

Ya hace un año que llegaba a Williamstown, Massachussetts, cargada de ilusión por pasar cinco inolvidables semanas con mahn. Iniciaba así mi sección The Williamstown Chronicles. Qué bien lo pasé allí.

viernes, 25 de marzo de 2011

Ser valiente

Anoche, mientras intentaba conciliar el sueño, se me ocurrió un post estupendo. Tendría que haberme levantado y haber escrito al menos la primera frase, que es la que se me resiste. Pero intentaré expresar lo que se me pasó por la cabeza.

Esta semana he tenido unos días un poco bajoneros. Hay que ver qué cosa tan curiosa: la semana pasada, de calorreo italiano, y ésta, de bajón. La primavera, I presume. El caso es que terminé de ver la cuarta y última temporada de Lark Rise to Candleford, estuve paseando por los blogs de dos alumnas y vi que, efectivamente, hay esperanza, hay chicas que saben expresarse y contar sus cuitas de manera más que eficiente, con buena prosa, y luego visité brevemente Historias de Época donde comprobé lo bien que ha caído allí Nictea, como no podía ser de otra forma. Nictea es una chica joven, pero decidida y con valentía, y en el foro cuenta cómo tuvo que enfrentarse a muchos para hacer lo que le apetecía: estudiar Bellas Artes y especializarse en restauración. Será la mejor, de eso estoy segura. Como hubiera sido la mejor veterinaria o especialista en griego clásico.

Eso me hizo pensar, de repente, en mahn. Él es otro valiente. mahn bromea y dice que hace tantas actividades distintas porque no sabe decir que no. Y esa actitud ha sido la que le ha llevado a hacer cosas tan dispares como tener un programa de radio con diecisiete años, dar un curso sobre arte-terapia, improvisar al piano con todo el auditorio Víctor Villegas a tope, querer aprender a tocar la guitarra eléctrica, viajar a Pekín y a Shangai, dirigir varias tesis doctorales, crear una asignatura llamada Historia del dolor en Fisioterapia, componer música electrónica y también un kyrie eleison, escribir un guión para una película de dibujos por ordenador, ganar premios de poesía y de prosa, meterse a escribir un best seller, practicar esgrima, jugar al fútbol, seguir V, Lost, The Event, The Big Bang Theory, Fringe o Coupling, leer, dar clases en la Universidad... En facebook le decía un amigo que no podía ser una sola persona la que hiciera todo eso. Supongo que su carácter dual le lleva a poder multiplicarse por dos o algo así. Mientras tanto, yo sigo sin atreverme a nada, sin haber acabado los cursos de doctorado, sin apetecerme ir al Badulaque (la academia de inglés), sin volver a dibujar desde hace años y envidiando a Ana, una antigua compañera que está haciendo el Curso Superior de Ilustración. En fin, que la culpa es mía, lo sé. I'm guilty. Al menos sigo leyendo y viendo series, que ya es algo.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Doce

Una docena de años con mahn. Ya que dinero parece que cada vez vamos a tener menos y la mía es una mala salud de hierro (como la del Rey, con mayúscula), pues al menos tengo amor.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Ahora toca el hierro


Existe toda una clasificación para los aniversarios de boda, pero también para los de noviazgo. Pues bien, tras seis años en los que estuvimos en una "nube" según esa clasificación, mahn y yo nos casamos tal día como hoy, que celebramos nuestras bodas de hierro. El año pasado fueron de madera, pero no se confíen en que, a cada año, el material es más fuerte. Aunque debo decir que nuestra relación sí lo es.

lunes, 16 de agosto de 2010

De vuelta del Paraíso


Bueno, pues ya hemos regresado a esta tierra de calor que es nuestra Murcia, tras una semana excepcional en Alhama de Aragón. Esto sí son unas vacaciones de verdad: relax, a mesa puesta (y qué mesa...), tratamientos termales, masajitos, spa... una pasada que no me importaría repetir. Así sí se descansa, y no en esos viajes de los que vuelves con ganas de vacaciones para descansar de la paliza. Una maravilla desde el primer hasta el último día.


domingo, 20 de junio de 2010

En casa

Ya está mahn en casa. Por fin.

sábado, 30 de enero de 2010

Adversidad

La vez anterior no podía venir él, así que tuve que ir sola. Hoy, por causas de supuestos virus estomacales, no puedo ir yo. No hay manera de que coincidamos.