Acabo de ver anunciar en la tele una nueva serie llamada 90-60-90 Diario secreto de una adolescente. Con semejante título, y viendo la presentación, ya se pueden imaginar. Trata de una relación prohibida entre un hombre de 41 años y una chica de 16. Qué quieren que les diga, pero odio la imagen de lolitismo y sexualidad en general que continuamente nos ofrecen las series españolas. Anuncios, programas varios, teleseries,... todo va a lo mismo: el sexo. Ahí tenemos, por ejemplo, un anuncio de champú anticaspa según el cual el tío que lo usa mantiene su cabeza fría "para tenerlas a todas contentas". Hablando mal y pronto: que si te pones el susodicho champú mojas seguro y cumples con todas. Ni la viagra. Y luego tenemos lo de las series: nunca he soportado las historias de hombre maduro con adolescente-pero-muy-madura-para-mi-edad-aunque-me-visto-como-si-tuviera-once-años. Uséase: la pava de Los hombres de Paco, sin ir más lejos. Lo que empezó siendo una comedia con su gracia terminó por convertirse en una historia de sexo adolescente pseudorromántico insoportable. La niña con ínfulas de nueva Lolita era para salir corriendo.
Pues ahora nos anuncian este nuevo rollo. Y a todo esto, me viene a la cabeza que ayer vi el programa Diario de... en donde se hablaba, entre otras cosas, de los peligros de Internet para los adolescentes. Una reportera se hizo pasar por una niña de 13 años y, al minuto de crear el perfil, ya tenía un montón de tíos invitándola al chat. Uno la llamó por teléfono y le preguntó cada cosa... hasta que consiguió quedar con la "adolescente". Finalmente se reveló como un guarro de tomo y lomo pillado por la Milá y sus cámaras. Asqueroso.