Cambiemos de tercio, que ya está bien de Grey. Hablemos de Jamie Fraser, al que ya me referí en una
entrada anterior. Terminado el cuarto libro (aún me quedan tres y el octavo saldrá en unos meses), el número de
sassenachizadas va en aumento gracias a la producción de Startz y su reparto. Y, hablando de reparto, meto aquí una pequeña reivindicación relacionada con lo que pretendo contarles en este caótico post. Hace unos días vi un documental sobre el poco valorado trabajo del director de casting. En ceremonias, festivales y saraos cinéfilos varios premian hasta al tío de la claqueta, pero al del reparto nada. En el mencionado documental, un director de cine se negaba a que se premiara a los encargados del casting, porque él, como director, tenía la última palabra. Para mí eso no es excusa, porque yo creo que los directores de reparto tienen mucho que decir. Marion Dougherty, figura central de este documental, estuvo detrás de la elección de actores de películas como
El golpe, Arma letal, La chaqueta metálica, Cowboy de medianoche, Maverick, Gorilas en la niebla o
Lady Halcón por citar unas cuantas. El caso es que se hablaba allí de cómo a esta mujer se le ocurrió, por ejemplo, que el compañero de Mel Gibson en
Arma letal fuera negro, cuando eso no se decía en el guión. Y ahí está la pareja de polis, triunfando en cuatro películas gracias a su química. Dio oportunidades a actores desconocidos porque vio en ellos algo. Si tan poco influyen, ¿por qué no se pone el director de la película a hacer audiciones? Pero dejémonos de reivindicaciones y vayamos al
kilt de la cuestión, valga el chiste.
Y es que todo esto viene a colación de los actores principales de Outlander. Aún tengo en mi cabeza el buen reparto que Startz consiguió para The Pillars of the Earth. Si bien a Phillip lo imaginaba más pequeño, Jack, tan difícil de conseguir, fue un hallazgo, lo mismo que Ellen o Aliena. En general, todos y cada uno me convencieron, eran como más o menos los había imaginado, y eso es muy difícil. En su momento dije por aquí que a Jamie Fraser lo imaginaba como Derek Theler, el pelirrojo grandote con cara de niño que coprotagoniza Baby Daddy. Sam Heughan, el que encarnará al highlander, no me pareció mala elección, y Diana Gabaldon, la autora de los libros, aseguraba que Sam era Jamie tras ver un vídeo de su audición. El caso es que iban saliendo fotos por todos lados y sí, muy mono, pero me decía poco. De repente salió un trocito de vídeo de Sam con Caitriona (la actriz que interpretará a Claire) en la Comic Con. A él le habían puesto un gorro de lana para que no viéramos su pelo tintado de rojo (arrrrrg), pero se palpaba cierta química entre ellos, importante para que esto resulte. El caso es que, al final del vídeo, el soltó un "C'mon, Sassenach" que me dejó patififusa. Sí, empezaba a ver a Jamie Fraser en Sam Heughan.
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| Qué pena que no se oiga. |
Bueno, bueno, el sassenacheo (palabro que uso cuando me refiero a todo lo que tiene que ver con Outlander y que sólo las iniciadas entenderán) seguía su curso. Tras un parón, retomé la serie con la cuarta novela, mientras que las noticias sobre la producción televisiva salían por allá y por acá. Fotos de muchos paisajes, nuevos actores que se incorporaban al reparto... De pronto, la esperada imagen: ¡Sam en kilt!
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| ¡Y frunce el ceño! |
La cosa iba mejorando... Pero necesitaba algo más. Y ese algo llegó el domingo por la noche en la gala de los BAFTA escoceses. Por Twitter se dijo que iba a salir Sam a dar un premio. Pillé un enlace para verlo en directo y, oiga, eso de que luciera otra vez kilt como que estuvo muy bien.
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| A la pava de al lado la tenemos en la lista negra. No le basta con Moray, no. |
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| Esa mirada empezó a convencerme. |
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| Se ve regulera, pero se intuyen patorras. |
Twitter ardía, las capturas de pantalla se multiplicaban... Sin embargo, aún quedaba lo mejor: una entrevista que le hicieron a Sam esa noche. Primero apareció esta foto en el Twitter de OutlanderStartz:
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| Dijo vestir el kilt como un auténtico escocés. Picarón. |
Un gif, para ir calentando motores (y lo que no son motores)...
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| Mordiendo labio. Que no lo pille el Grey (oh, wait!) |
Y finalmente, el vídeo de la entrevista.
Ahí fue la puntilla. Derek quedó relegado como Jamie
Fraser. Sin ser Sam un tipo de hombre que me ponga tonta como, por
ejemplo, Aidan Gillen, ver a este chico en movimiento y, sobre todo,
oírlo, me convenció absolutamente de que es un Jamie perfecto: aspecto
juvenil, casi aniñado, pero con buen cuerpo, lo justo para estar bien
sin pasarse; ojos expresivos; sonrisa cautivadora y natural; y la voz,
las cadencias. Que lo mismo te la pone grave en plan tiazo que te suelta
una frase con un tono dulzón. En fin, que cuando suelte un "Sassenach"
en plan cariñoso, las explosiones ováricas se van a oír en toda la
orbe. Sassenachizadas del mundo: vayan grapándose las enaguas, tomando
tila y poniendo el desfibrilador ovárico cerca, porque esto sólo acaba
de empezar.