viernes, 25 de julio de 2014

jueves, 24 de julio de 2014

Venga, pongamos el tráiler

Para que vean lo que me importa, esta tarde sobre las dos ya estaba el tráiler del Grey, pero no he tenido ni ganas de postearlo. Aquí lo dejo ahora. Soft y light, él sin carisma, ella ojerosa, la escena del ascensor no parece que vaya a ser nada del otro mundo. Es el Grey, no Jane Eyre, para qué nos vamos a engañar. 


Jamie gana por goleada

Hoy es un día esperadísimo para las fans del señor Grey. El porsaco que nos están dando con el tráiler que se va a estrenar este jueves es increíble. Sin embargo, anoche Starz les metió un golazo de los que hacen historia: publicar nuevas fotos de Outlander. Cuando salga el tráiler del bodriete lo postearé, claro, pero Sam y Jamie se lo merecen mucho más. ¡Viva Escocia! ¡Vivan los kilts!




domingo, 20 de julio de 2014

Hendley, the scrounger



Nos ha dejado Hendley, el proveedor del campo de concentración de La gran evasión, que lo mismo te conseguía una cámara de fotos con obturador que te birlaba la cartera sin que te enteraras. Aún nos quedan por aquí Big X y el ingenioso Eric, el único que supo encontrar la manera de deshacerse de la tierra de lo túneles. 


martes, 15 de julio de 2014

Bron/Broen


Esto de llevar mil cuentas de Twitter y tener doble personalidad en blogger me lleva loca, por eso se me pasó comentar que mahn y yo hemos visto esta estupenda serie sueco-danesa.
Sin las pretensiones coñazo-filosóficas de la megasúpervalorada True Detective, que bien podría haber tratado de cualquier cosa, porque el caso que investigan es milnovecientosná, Bron/Broen no es sólo la investigación, sino también los personajes, por lo que me parece más completa que la miniserie americana. Y es que, sí, vale, uy, qué maravilla ese Matthew McConaughey hablando de lo divino y lo humano, tanto que al minuto yo ya estaba mirando Internet a ver qué se cocía por allí. Pero no me pongan un caso que promete para luego resolverlo con uno que pasaba por allí. Lo mismo es que soy corta de entendederas y necesito sota, caballo y rey, vaya usted a saber.

Bron/Broen comienza fuerte y termina fuerte. La primera temporada abre con un cadáver que aparece justo en mitad del puente que comunica Suecia y Dinamarca, y tiene una parte de su cuerpo en un país y la otra en otro. Para resolver el caso deben unirse dos detectives, uno por cada lado. Así conoceremos al danés Martin Rohde (Kim Bodnia) y a la sueca Saga Norén (Sofia Helin), peculiares ambos a su estilo.

Te adoramos, Martin, osito

Martin es un tipo sencillo, con una vida más o menos normal, divorciado y casado de nuevo y con bastantes hijos. Su manera de ser choca con la de Saga, calificada como "rarita", pero los que seguimos The Big Bang Theory sabemos qué le pasa: tiene síndrome de Asperger (aunque nunca se dice). Esto provocará más de una situación hilarante tanto en su vida personal como en la profesional. Martin tiene que ir entendiendo poco a poco los extraños comportamientos de Saga mientras resuelven un caso en donde nada es lo que parece. De hecho, al principio uno no para de preguntarse qué pintan estos o aquellos personajes que tienen tramas que no se relacionan con el caso. Qué equivocados estamos...

Saga, la eficiente
Saga es una persona que vive por y para el trabajo. Lo de las relaciones sociales sólo le interesa por dos razones: o el caso que investiga o tener sexo. Cuando tiene ganas, sólo ha de salir de noche y buscar un señor con el que practicarlo. Y si te he visto no me acuerdo. Suple sus necesidades fisiológicas casi de manera animal. Su vida personal es un misterio que vamos conociendo a lo largo de las dos temporadas de la serie, puesto que hay una cierta conexión entre una y otra.

Lo que más me ha llamado la atención de Bron/Broen es la naturalidad con la que se trata todo. Gente carente de glamour se mezcla con situaciones de lo más morbosas tratadas paradójicamente sin morbo. Pasiones incestuosas, infidelidades, crímenes sangrientos... Sin efectismos, todo narrado como el que hace un documental queriendo mantener la objetividad. Un lujo sin oropeles. Deseando ver la tercera temporada. 

lunes, 14 de julio de 2014

La puntilla

Cuando ya queda menos de un mes para que empiece Outlander y pensábamos que lo habíamos visto todo, pues ahora nos meten la última lección de gaélico con una de esas frases que nos dejan petticoatless pa los restos: Tha gaol agam ort, que viene a significar "Te quiero". Toma castaña. Y no sólo se conforman con eso, sino que filtran imágenes y vídeos de escenas enteras. Quieren matarnos, está claro.
https://www.youtube.com/watch?v=IbB0IbXWC3I&list=PLYg6DkgTt8JAIvljqeN_NoAhVUVTkxXwG&app=desktop

(Dejo el enlace porque no hay manera de insertar el puñetero vídeo y no tengo ganas de ponerme con la versión HTML. Blogger, te odio)





jueves, 26 de junio de 2014

Awkward.



De esto que por Facebook me recomiendan Jos y Lo Awkward. Ellos la comentaban por sus muros y me dijeron que tenía que verla. Iban casi cuatro temporadas y me daba pereza, pero cada capítulo dura unos veinte minutos y me puse a ello. Maratón de infarto. Resulta que la serie es una que veía una alumna mía y que aquí se llama La chica invisible. Mi regresión a la adolescencia, palpable en mi enganche con Reign, no podía limitarse a ver ese disparate histórico, no. Así que me metí en faena y me puse al día en poco más de una semana.

Es la típica serie de instituto puesta al día, con las redes sociales como grandes protagonistas. De hecho, la protagonista escribe un blog llamado The invisible girl (aunque le cambiará el nombre) y muchas de las cosas que le ocurran tendrán que ver con lugares tipo Facebook, Twitter, WhatsApp... Veamos un poquillo a los personajes...

Jenna Hamilton (Ashley Rickards)

Ella es la gris chica invisible del instituto que se convierte en una celebridad debido a un malentendido: sufre un accidente doméstico y corre el rumor de que se intentó suicidar. Así pasa a ser una de las populares. Nada más empezar la serie vemos que se ha acostado con el chico más guapo de insti durante un campamento de verano, pero él parece pasar de ella una vez que el curso se reanuda. Sin embargo, se gustan y eso nos tiene pendientes de su relación, que va a sufrir muchos altibajos y no está del todo clara hasta la fecha. A veces me saca de quicio esta chavala, de verdad.

Matty McKibben (Beau Mirchoff)
añgjañsdjñashgañsdfjsñah
 
En la serie nos lo depilan, pero yo no me conformo. ¡Toma pechote!
Ay, Matty... Al principio me caía mal, el típico guaperas de instituto, popular y ligón, pero luego me conquistó con sus inseguridades y su manía de olerse las axilas cuando está nervioso. Es un encanto, sonríe y se te caen las enaguas a plomo y aguanta las imbecilidades de Jenna. Al pobre lo veo muy perdido en la última temporada. ¡Matty, vente pa España!


Jake Rosati (Brett Davern)

Es el mejor amigo de Matty. No es precisamente un melofó, pero es adorable. Aunque está saliendo con la consabida animadora rubia y pava, le cae bien Jenna y comenzará a sentirse atraído por ella... Durante cuatro temporadas, su vida amorosa dará muuuuchas vueltas.

Tamara Kaplan (Jillian Rose Reed)

La BFF de Jenna. Esta chica tiene la energía de toda la producción mundial de Red Bull, no para de hablar, de organizar y de inventar términos imposibles mientras intenta convertirse en popular y echarse novio.



Sadie Saxton (Molly Tarlov)


Sadie diciendo su frase más célebre

Sadie es la bitch del instituto, jefa de animadoras y mala profesional, pero de las que van de frente. ¿Que tiene que decir fea a la cara? Pues te lo dice, algo que se agradece. Está enamorada de Matty desde que era pequeña y éste no se da ni cuenta. Ella, que es una tía dura, no quiere demostrar su debilidad, por eso ataca a Jenna constantemente y maltrata a la que se supone que es su amiga, la animadora novia de Jake. A lo largo de las temporadas va sufriendo una transformación física a mejor, pero no pierde su esencia: esa pequeña Alexis Carrington que lleva dentro. Muy fan.

Valerie Marks (Desi Lydic)

Orientadora/desorientadora del instituto, consejera que no sabe ni en qué planeta vive, Valerie está como una cabra. Se metió a esta profesión para superar sus propios problemas personales, de manera que tiende a proyectarse en los alumnos que llegan a su despacho pidiendo su opinión profesional. Hay que reírse con ella.
Lacey y Kevin Hamilton (Nikki DeLoach y Mike Faiola)
 

Los padres de Jenna son una MILF y un DILF respectivamente. Se casaron de penalti muy jóvenes y siguen muy enamorados, lo que no refrenan ni delante de su retoño. La madre está más buena que la hija, viste provocativamente y se preocupa porque Jenna es una cutre y no le interesa la moda. El padre es un sosazo, buena persona, pero encantador. A mí me mola. Mis razones para ello, aquí debajo:




 
Collin Jennings (Nolan Gerard Funk)


Collin es lo contrario a Matty. Es el chico misterioso, alternativo y con un toque peligroso que empieza a llamar la atención de Jenna. Mientras Matty es deportista, franco y un poco plano culturalmente hablando, Collin es el intelectual que suelta sentencias y encima tiene aire de malote. Las que ya tenemos unos años sabemos de lo que van estos tíos, pero a los dieciséis años las zagalas son muy pavas...
 Luke ( Evan Williams)



Ay, los universitarios, esos seres míticos que vuelven locas a las chicas de instituto porque son adultos, responsables y tienen cosas exóticas llamadas semestres. Da igual que tengan las orejas de soplillo y menos músculo que un mosquito, a las nenas en el último curso y con un pie en la universidad se les hace todo Pepsi-Cola cuando ven a uno y les dice ojos negros tienes.

Eva Mansfield (Elizabeth Whitson)

De entrada diré una cosa: la odiamos. Eva llega en la cuarta temporada para joder la marrana, así de claro. Si Sadie es la mala que no se esconde, esta tía es lo peor porque va de guay, de buena. Ni a Lo, ni a Jos, ni a mí nos engañó su apariencia amistosa. Es la típica que parece estar de vuelta de todo, experimentada y viajada, que ha conocido mundo y gente. Como bien dijo Jos, tiene como cien años, a lo que yo añado que su voz de gata esollá (que diría mi padre) es el colofón a un personaje al que le arrancaríamos los ojos con una cuchara. Pero de buen rollo, sin acritud. Deseando que desaparezca entre atroces sufrimientos. ¡Team Sadie forever!