sábado, 11 de enero de 2014

Mi cordura amenazada

En mi post anterior hablaba de que un día de estos me encierran en el manicomio presentando pruebas gráficas como la de Vikings. Espero que, al menos, sea el Briarcliff Asylum el lugar para ingresarme y ya rematamos la cosa como debe ser.

El caso es que ayer salieron imágenes de dos series que están llevando esto del fangirlismo a límites insospechados: Juego de Tronos y Forastera. De la primera se anunció su estreno para el 6 de abril y este domingo habrá un tráiler, pero ya se colaron algunos fragmentos del mismo. Como siempre, que no falte el pesado de Tyrion y la intensa de Daenerys, imágenes del todo innecesarias y que no aportan nada de nada. Pero hete aquí que se nos presenta uno de los momentos más esperados: el duelo entre Oberyn Martell, La Víbora Roja, y Gregor Clegane La Montaña. Sí, por fin, algo interesante a lo que echarle el ojo. Por Twitter hubo de todo, desde gente pegando botes hasta críticas y burlas sobre la voltereta que Oberyn da en el trocito que vemos. Yo encantada, oiga. Tengo tan asumido que jamás van a mostrar nada de Meñique (y mira que va a tener momentazos esta temporada... HBO: quiero ver EL MOMENTAZO), que ver a Oberyn haciendo piruetas me pareció estupendo.


(pueden silenciar el vídeo en la esquina de la izquierda del vídeo, pinchando sobre el icono del altavoz)

Superado el impacto de tan escasa escena, vino a sumarse otro, esta vez en forma de aluvión que hizo peligrar Facebook y Twitter. El grupo de Locas de Época y mi cuenta sassenachera echaban humo. Es cierto que hace unos días ya aparecieron imágenes de la serie Forastera en las que Caitriona salía vestida de época, pero sabemos que no es éso precisamente lo que más nos interesa ver. El viernes se presentaba Black Sails, una producción de Starz protagonizada por mi Toby Stephens, y hasta allí fueron Sam Heughan y Caitriona Balfe porque hoy sábado hay un encuentro de ellos, Diana y los productores con los fans de la serie.

Qué seriote está Sam


Fotos y vídeos everywhere, la locura. Aquí pueden ver más. Entonces llegaron las fotos de Sam con kilt para la primera sesión de preguntas. Fue el momento de la tarde: las cuentas tuiteras publicaban una y otra vez las mismas imágenes y todas tan contentas.


Esa mano...



El despatarre que no falte

No pongo todo lo que hay por ahí porque colapsaría la entrada al no poder cargarse tanta imagen, ustedes me entienden. Pero no me resisto a poner los dos vídeos con la entrevista a sus protagonistas. En ellos se ve la química que hay, importantísimo para que la serie triunfe, y lo encantador que es Sam, diría que hasta tímido.


Les dejo los enlaces con las dos partes de la entrevista:

http://watch.accesshollywood.com/video/outlander:-caitriona-balfe-sam-heughan-how-sexy-will-the-show-be/3038458262001?utm_source=watch.accesshollywood.com&utm_medium=share-link

http://watch.accesshollywood.com/video/outlander:-caitriona-balfe-sam-heughan-talk-massive-fan-base/3038491590001?utm_source=watch.accesshollywood.com&utm_medium=share-link

Y como traca final, LA IMAGEN:

No words

viernes, 10 de enero de 2014

La prueba definitiva

Cuando mahn quiera presentar la prueba definitiva que me lleve al manicomio para no salir, podrá usar ésta que hoy le dejo aquí, en bandeja de plata. Empecé a ver Vikings, una serie llena de macizorros escandinavos llenos de pelos, mugre y músculos. Tras el primer capítulo me dije que bueno, que no estaba mal. Llegó el segundo capítulo y lo que me convenció para seguir no fueron los hinchados cuerpos de los chicarrones del norte europeo, sino un endeble monje inglés. ¿Es o no es para encerrarme? Y la prueba gráfica de que no estoy bien de la azotea es la siguiente:


Luthien me pasó esta foto para convencerme del pechote de Ragnar (el prota, que no me gusta nada de nada, prefiero a su hermano Rollo en todo caso), y mis ojos se dirigieron a la derecha, a Athelstan, el monje. En fin, que lo mío empieza a ser grave. ¿Será llamado en un futuro el Síndrome de Athena?

miércoles, 8 de enero de 2014

My guilty pleasure: "Reign"

Podría hoy hablarles de lo mucho que he visto o estoy viendo últimamente: Peaky Blinders, The great train robbery, Death comes to Pemberley, el final de The Paradise, Vikings (que la tengo a medio), Orphan Black, el especial navideño y fin de temporada de Downton Abbey, los nuevos capítulos de Drácula, The Big Bang Theory o Sherlock (que está siendo un poco autocomplaciente, todo hay que decirlo). Pero no. Hoy les hablaré de una chorradilla campestre que me he tragado de una sentada. Ocho capítulos que he visto seguidos, sin meter otra serie (excepto el 3x02 de Sherlock y Orphan Black) de por medio. Me refiero a Reign. Espero que después de esta confesión no dejen de leerme, porque esto es grave, aunque aquí he confesado haber visto disparates como Terra Ribelle, pero sé que me lo han perdonado por el maromaje allí presente, no me digan que no. 

Recuerdo haber empezado a ver Da Vinci's Demons y quedarme ojiplática por lo que ocurría: un disparate histórico absoluto. Aún así, la tengo en la recámara para alguna ocasión, porque si estoy viendo Drácula o Sleepy Hollow, a ver por qué no una serie sobre el genio florentino, por muy loca que sea. No será tanto como Leonardo, una producción absolutamente teen que, inexplicablemente, ha tenido dos temporadas. Enlazando con los dos Da Vincis, esto es, con lo historidisparatado y lo teen, me centro ya en Reign.


Cuando empezó me bajé el primer capítulo, pero no llegué a verlo, ni siquiera un minuto. Oí que era una cosa adolescente y pasé en ese momento. Sin embargo, no borré el archivo. Ya caería, ya. Y el día llegó este domingo pasado. Me tocaba quedarme con mi madrina desde la mañana hasta la hora de la siesta, de forma que me fui cargada con mi portátil y mis series. Después de ver dos capis de Vikings y el de Drácula, pensé en echarle un ojo a Reign. Cuando empezó me quedé con la misma cara que con Da Vinci's Demons: mezcla de música moderna con serie de época, vestuario chirriante, un quinteto de pavas... Esto parecía 1557 A.D. Sensación de Vivir. Sin embargo, no sé por qué, me lié a verla. Bueno, sí sé por qué: porque había rollete amoroso y tal. Como tengo el síndrome de Peter Pan, el mismo que me hacía ver de estrangis con mis buenos veintitantos años Road to Avonlea o Dawson crece, pues me pedía el cuerpo esto: jovenzuelas y jovenzuelos enredados en el primer amor, los celos y, de fondo, las conspiraciones políticas y hasta algo de intriga sobrenatural. Si The Tudors era, en palabras de mi querido Josito Montez, una producción historifolclórica, esta es historifolcloricoteenager, valga la palabra. Entremos ya en los personajes.

María I Estuardo, reina de Escocia


Esta joven fue proclamada reina siendo un bebé, pero desde el principio su vida se vio amenazada por los intereses ingleses sobre Escocia. Por esta razón fue enviada de pequeña a Francia, donde se acordó su compromiso con el heredero, Francisco, hijo de Enrique II y Catalina de Médicis. La serie empieza con su vuelta a la corte francesa tras pasar varios años en un convento. Allí se reencontrará con Francisco, sus amigas de la infancia y alguna que otra sorpresa.

Francisco, delfín de Francia


Francisco es el prometido de María, una alianza que ambos países necesitan. Al principio no le hace mucha gracia el compromiso, porque apenas recuerda nada de ella y, claro está, es un adolescente que debe librar una batalla interior entre el deber y los sentimientos. ¿Quién ganará? ¿Serán incompatibles? Tatatachánnn, emoción, intriga, dolor de barriga.

Sebastián de Poitiers, el bastardo real


A Torrance Coombs, el actor que encarna a Sebastián, siempre le pasa igual. En The Tudors se enamoraba de la mujer inalcanzable y aquí lo mismo. Es un personaje ficticio, añadido para dar chicha a la trama amorosa. Se supone que es hijo del rey y de su amante, Diana de Poitiers, y es un poco mayor que el heredero. Los hermanastros se quieren, Sebastián, llamado cariñosamente Bash, respeta a Francisco, pero Diana tiene otros planes para él. Es un chico serio y responsable, aunque no podrá evitar caer bajo el influjo de la joven María.

Olivia D'Amencourt, el primer amor de Francisco


Olivia aparece en escena para desestabilizar la naciente relación entre Francisco y  María, pero no será casualidad que ella vuelva a la corte, alguien está detrás de su regreso. El delfín se verá en una encrucijada con la llegada de esta joven.


Las "Cuatro Marías", la chupipandi


Cuando María fue a la corte francesa, la acompañaron cuatro muchachas provenientes de las familias más importantes de Escocia. Aquí les han cambiado los nombres (realmente todas se llamaban María) y cuando se juntan las cinco parece que van a hacer una fiesta del pijama: que si los chicos, que si nunca me han besado, que si la ropa... Yo me parto. Su objetivo, o más bien el de sus familias, es encontrar un buen partido con el que casarse. Pero las cosas no serán tan fáciles en una corte llena de intrigas y secretos. Tendrán que madurar a base de disgustos, ojo.


Catalina de Médicis, la mamma italiana


La reina de Francia es una señora astuta y manipuladora. Me gustado reencontrarme con Megan Follows, la mítica Ana de las Tejas Verdes, en un papel muy distinto al de nuestra soñadora preferida. La verdad es que borda el papel de malvada y madre obsesionada con el futuro de su hijo Francisco, por el cual es capaz de hacer cualquier cosa. Lleva, además, los cuernos muy dignamente, cosa admirable. 

Enrique II, rey de Francia


El monarca francés no tiene complejos a la hora de exhibir a su querida en la corte. De hecho, Diana vivía casi como una reina en palacio, mientras que Catalina tenía que soportar su presencia. Tener mujer y amante oficial no es un obstáculo para que Enrique busque nuevas aventuras entre las jóvenes que pululan a su alrededor, mientras que sus trapicheos políticos siguen adelante. Un conquistador en todos los aspectos, pero que tendrá que lidiar con un esposa con carácter.

Diana de Poitiers, la favorita de rey


A Diana le encasquetan un hijo, fruto de su relación con Enrique, y objeto de sus desvelos. Quiere llevarlo al lado oscuro, que aquí es una religión pagana y un tanto sangrienta. Ya hemos visto que Sebastián es un tipo serio y no quiere líos, lo que le llevará a enfrentarse a su madre más de una vez.

Tomás de Portugal, pretendiente de María 


Este bastardo es otra invención de los guionistas para darle más interés al asunto amoroso y político. Tomás se presenta todo estupendo en la corte y queda prendado, cómo no, de María. Los tejemanejes de palacio llevarán a María a tener que tomar una decisión entre seguir su compromiso con Francisco o mirar por los intereses de Escocia y una posible alianza con Portugal. 
 
Nostradamus, el factótum de la reina


Cuando vi que salía Nostradamus estuve tentada de echarme las manos a la cabeza, pensando que era ya el colmo de las licencias. Pero antes de rasgarme las vestiduras decidí consultar internet y comprobé que Catalina era una fan de este hombre, al que consultaba mucho para saber el destino de sus retoños. Los guionistas vieron un filón aquí y nos presentan a Nostradamus al servicio de la reina mientras tiene visiones nada agoreras para Francisco.


Mientras veía la serie, fui encontrando referencias a Canción de Hielo y Fuego, Enredados, Cincuenta Sombras de Grey y Forastera. Si conocen estas cosas, seguro que ustedes también las encuentran, porque no puedo ser yo la única que está como una cabra. Hasta aquí todo lo que puedo decir de Reign sin hacer spoilers. En sus manos está verla o no. Yo sólo digo que quedan advertidos.

lunes, 6 de enero de 2014

Reyes 2014

Como no podía ser de otra manera, estos Reyes han traído música, series y lectura.


viernes, 3 de enero de 2014

Mi reparto ideal

Estos días estamos hablando de lo bien que están siendo elegidos los actores de Outlander y comenté algo sobre el reparto de The Pillars of the Earth. Llevaba tiempo queriendo hacer un post como el de hoy en el que pongo por aquí el "reparto ideal" que hace muchos años hicimos dos amigas interneteras (Anika y Aliena) y yo, al que luego se unieron más personas, y que cité de pasada cuando se empezaron a oír noticias de una miniserie basada en la novela de Ken Follett, pero no llegué a decir nada sobre los elegidos. Es cierto que en algunos casos no estábamos todos de acuerdo en quién era el actor o actriz ideal y pusimos dos, pero aquí dejo a los que yo pensé. Con esto no quiero criticar el reparto que Starz hizo que, para mí, es perfecto (sobre todo en el caso de Jack), si bien yo no hubiera puesto a Matthew MacFadyen como Philip, ya que este personaje es descrito bajito y delgado, y Matthew es un tiarrón. Pero lo hizo bien, no me quejo. 

Mis candidatos fueron los siguientes, aunque deben tener en cuenta que en algunos casos mi idea era que fueran personas del tipo de estos actores y actrices, más que ellos en sí, porque por edad a lo mejor no eran los más adecuados.

Debra Winger, mi Ellen ideal
Debra en su plenitud era una Ellen perfecta: rostro inteligente, mirada atractiva y pícara y personalidad arrolladora. Una mujer con carácter para hacer de un personaje fuerte.

Tim Robbins, mi Tom Builder
A Tim lo pensé como Tom Builder por la altura fundamentalmente, y porque tiene cara de buena persona. Con una barba hubiera quedado muy bien. Con el tiempo, otro candidato para ser el maestro albañil fue Liam Neeson.

Alan Rickman, mi Waleran Bigod
Alan siempre fue Waleran mientras leía la novela. Cuando años después lo vi con el look de Severus Snape en las pelis de Harry Potter me quedé pasmada: ¡Era Waleran, el mismo pelo largo, lacio y negro, las mismas ropas que yo imaginé para él, la misma cara de malo! Alucinante visión, en serio.

Jude Law, mi Jack Jackson
Vale, sí, es demasiado guapo... Pero en la época en la que hicimos el reparto me tenía loca (aún me gusta, por cierto) y así, con ese aspecto de niñito mono pero con algo dentro, casi oscuro, me pareció ideal. Un buen tinte anaranjado y Jack estaba ahí. 

Kate Winslet, mi Aliena
Otra Kate, la Beckinsale, también fue firme candidata para ser Aliena. Aunque la Winslet sea menor que Jude y el personaje de Aliena sea mayor que el de Jack, Kate siempre ha parecido más mujerona que los de su edad e incluso mayores que ella. Aliena es un personaje muy tirado para adelante, al estilo de la Rose de Titanic.

Ian Zieriing, mi William Hamleigh
Vale, no me tiren tomates, pero a William Hamleigh se le describe al principio rubísimo, guapo y fuertote, pero con un toque cafre. Un macho bastante básico en resumen. Ian no es lo que yo llamaría guapo de morirse, pero para mí daba el pego en conjunto.

Gary Oldman, mi Philip del alma
Dejo para el último a mi preferido, mi Philip de Kingsbridge. Cuando leí la novela aún no tenía noticias de este señor, porque corría 1992 y la película de Francis Ford Coppola que me lo descubrió se estrenó en 1993. Al principio no le ponía una cara concreta, sólo veía a un personaje pequeño pero valiente, con carisma, puro nervio. Cuando vi Bram Stoker's Dracula empezó a emerger la idea de Gary como Philip. Y para mí siempre lo será. Quiero verlo vestido de monje sí o sí.

miércoles, 1 de enero de 2014

Bliadhna mhath ùr agus ceud mile failte gu 2014!

Empecemos el año nuevo como terminamos el viejo: sassenacheando.

Empieza 2014

1 de enero de 2014. Feliz año nuevo a todos.