viernes, 29 de marzo de 2013

El señor Grey me persigue

Sé que me voy a ganar muchos enemigos y que perderé lectores, pero no es mi culpa: volvemos al señor Grey. Pero dejen que les cuente la historia desde el principio. Hace unas semanas, mi querido Josito Montez mencionó a ese señor llamado Fabio, un mamotreto de melenón mechado al viento y protagonista de mil y una portadas de novelas calorro piscineras (qué gran definición, Xauen) durante los años ochenta y noventa. Allá que me llevé el tema a un grupo que tenemos varias amigas foreras en Facebook y empezamos a poner fotos y vídeos horribles del susodicho que, según leo, también ha perpetrado algunas producciones literarias, ¡oh Dios! Aun así, el tipo me cae bien, porque ahora se ríe de sí mismo y eso es síntoma de cierta inteligencia.


Señores que escriben trilogías

Como dijo sabiamente una amiga forera, " y seguro que nos quieren hacer creer que estaban segando"


Nos partíamos de la risa con las portadas tan "sutiles" y vergüenzajenescas (le tomo prestado el término, Jos). El caso es que recordamos que una noche forera nos dedicamos a confesar nuestros pecadillos literarios, es decir, revelamos si alguna vez habíamos leído novelas de ese tipo. Yo sólo he leído una, con dieciséis años. Se titulaba Una dulce enemistad, y era de Johanna Lindsey, experta en el género guarrindongo-rosáceo.

Las heroínas y sus contorsiones imposibles. Pobres cervicales.

Aquí había highlanders buenorros (los escoceses con falda parecen imprescindibles), pelirrojas de armas tomar, familias enfrentadas, secretos y mucha pasión. Como algunas de las chicas del grupo facebookero no conocían aquella lejana conversación forera, me fui a buscar el hilo para linkearlo. Ya de paso me puse a releerlo para reírme y llegué a un mensaje en el que se hablaba de una novela distinta, lejos del calorreo de la citada Lindsey y sus macizorros pseudovioladores. Se titulaba Flores en la tormenta, de Laura Kinsale, y me dije que por qué no, que cosas peores he leído y ustedes lo saben (porque yo, como no tengo vergüenza, lo he contado).

Si veo esta portada, salgo corriendo. Es el HORROR. Pero al menos no es Fabio.




Esto ya es otra cosa y habla mejor de la novela
 
Allá que me descargo el libro en el kindle y empiezo a leerlo. No podía creerlo... ¿Cómo se llama el protagonista? ¡Christian! Y la señorita con la que se está refocilando en el prólogo se apellidaba de soltera Lacy-Grey, otra casualidad. "Bueno", pensé, "Esta mujer no creo que vuelva a salir. Esperemos a la heroína." Qué equivocada estaba, porque luego esa dama tendrá un papel clave en la trama, es una especie de mezcla entre señora Robinson greyana y Leila, la sumisa que envidia a Anastasia Steele. De hecho llegará a preguntarle a la protagonista que por qué no era ella la elegida. Ojiplática estaba mientras leía. Pero eso es ya muy avanzada la novela. Centrémonos. Como decía, la chica se llama Arquimedea Timms, "Maddy". Es cuáquera y su padre un experto matemático que se quedó ciego y tiene relaciones profesionales con el libertino duque de Jervaulx, Christian Richard Nicholas Francis Langland. Se conocen brevemente en la Sociedad Analítica y después él se enfrenta a un duelo donde creen que ha muerto. Pero no es así. Sufre un ataque que lo deja imposibilitado para hablar y es ingresado por su familia en un manicomio regentado por el primo de Maddy. Ella entra allí a trabajar y reconoce al duque, al que tratan casi como un animal por su comportamiento violento. A partir de ahí, ella ve como su Misión cuidar de él, porque sólo en su presencia se muestra más tranquilo y confiado. Pero los codiciosos parientes de Jervaulx... Y ya paro por si alguien quiere leer la novela, que no está mal.

Entro ahora en las comparaciones/similitudes/diferencias con el Grey. Porque las hay en cuanto a lenguaje y ciertas cosas que pasan.

-Para empezar, el festival de fruncimientos de ceño, mordidas de labio, gruñidos (más que justificados, porque este Christian no puede expresarse como quiere) y algún gemido y gimoteo. Ojo: no es tan repetitivo como en las novelas de E.L. James, pero digamos que todo el mundo frunce, hasta los bebés.





Algunas de las muchas pruebas que apoyan lo que digo más arriba

-La autora se ha documentado para escribir esta novela, dando información sobre la forma de vida y el pensamiento de los cuáqueros y para ciertos rollos matemáticos. Así, Maddy habla a todo el mundo de tú y en algún momento la Luz de la Razón viene a reñirle por sentirse atraída por un libertino. Esa Luz sería como el subconsciente de Anastasia Steele, con muchas diferencias, claro. Y es que Laura Kinsale tiene muchas más herramientas para expresar lo que la protagonista siente y no acude una y otra vez a diosas que llevo dentro y a subconscientes con gafas de concha.

-Maddy es virgen, obviamente, pero no es ninguna cría de veintidós años, sino que ya tiene veintiocho y las cosas bastante claras. Fiel a su mentalidad cuáquera, no se deja arrastrar por la vida de amor y lujo que este Christian le ofrece, clara referencia a Jane Eyre ( y aquí aparecen los besos y flores vs flores y corazones del Grey)

-Físicamente, Maddy no es ningún pibón. Se hace mucha alusión a sus ojos verdes con pestañas rubias y a la melena que le llega a las rodillas, aunque siempre va con el pelo recogido y cubierta con un gorrito en forma de pala de azúcar. Me gustó que en una ocasión el protagonista la describe así: "No era Afrodita, sino la prudente Atenea, la del búho sabio y la brida dorada que amansó a Pegaso." Dato curioso: hay un momento en el que Jervaulx le agarra la trenza y tira de ella para poder acceder a su cuello. ¿Les suena a las lectoras de Grey?

-Juro que no me puedo imaginar a Christian, porque la autora no está todo el rato dale que te pego con lo guapísimo que es. Eso sí: sus ojos son azules como el índigo, como el cobalto fundido, como el cielo a medianoche. Y sus pestañas muy negras, como su pelo y sus cejas. Otra cosa que nos machaca es que tiene sonrisa de pirata y un aire diabólico (desde el punto de vista de Maddy, que es una santurrona).

-La tensión sexual es mucha a lo largo de la historia. La novela tiene 36 capítulos y habrá que esperar hasta el 24 para que haya tema. Y eso se agradece. Antes hay algún momento de acercamiento, pero la espera es más interesante que el hecho de estar leyendo y pensar: ¿Ya están otra vez? ¡Arg! Lo poco agrada y lo mucho cansa.

-No quisiera hacer spoilers, pero llega el momento en el que el protagonista empieza el achuchón que estamos esperando ya con ansia, aunque sabe que no debe consumar por ciertas razones. No deja de repetirle a la chica "Dime que pare", y la otra quiere pero no puede, así que... Como hay dos puntos de vista, unas veces se nos cuenta lo que siente ella y otras lo que siente él. Y es divertido. Además, las escenas de sexo (que son pocas) están muy bien descritas.

-Me hizo gracia leer que muchas veces Jervaulx deja de discutir con Maddy y lo soluciona todo a base de besos y algo más. Gracias a la Luz Divina y al Espíritu eso no se nos describe.

-Al empezar la novela con tema matemático, pensaba que iba a poder hacer analogías matemático-eróticas. Lo del seno y el coseno dan para poco más...

-Y, para terminar, una frase que me sacó una sonrisa, porque todas las lectoras del Grey hubiéramos querido verlo en plan sumiso por una vez: "Maddy hizo la cama, avergonzada de las correas y esposas que tuvo que apartar a un lado mientras cambiaba las sábanas." OMG.

Pues nada, una novelilla que tiene su gracia, me ha gustado y no tengo que leer dos más para saber qué leñes pasa. Las que me conocen saben que lo del Grey lo digo sin acritud...

14 comentarios:

Kahlan89 dijo...

Me parto de risa jaja. Buen post. Lo que va a dar de sí el tema Grey y los traumas que ha provocado jajaj

vintagechoes dijo...

¡Fantástica tu entrada, Athena! Cuando me comentaste que estabas haciendo un post con el famoso Fabio me estaba partiendo de lo lindo imaginándome qué pondrías por aquí, y por supuesto la imagen del momento siega no podía faltar, ¡qué buenísimos recuerdos me trae a la mente! Jajajaja xDDD

Respecto a "Flores en la Tormenta", precisamente yo comenté en su día acerca de ella por el foro. No sé si fue con mi comentario con el que te animaste a leer la novela :P, pero lo cierto es que de lo que he leído hasta la fecha en el género romántico, esta historia tiene un toque diferente, y por suerte no tan repetitivo como otras. Apenas recordaba ya el argumento y me has refrescado la memoria, y como no podía ser de otra manera, ¡bravo por todas esas conexiones "greynianas" que has hecho! Alucino ahora viendo la cantidad de similitudes que guardan entre sí, pero como bien has dicho, suerte que Laura Kinsale no es tan cansina como EL James... Suspiro de alivio con eso xD

¡Gracias por tan interesante entrada, Athena! El Fabio se merecía una digna mención de honor :P jajaja Y como muestra de lo cachondo que es este hombre, un botón xDD

http://www.youtube.com/watch?v=CcJwWz7zTjM

¡Un beso!

Athena dijo...

¡Gracias por comentar y dirigirme aún la palabra! Pues sí, el señor Grey ha marcado un antes y un después, hasta el punto que no puedo leer lo de fruncir ceño sin pensar en él.

vintage, recuerdo que usted comentó también sobre esta novela y eso me animó a leerla :)

Y Fabio es grande. Mucho. ¡Gracias por el vídeo! Había pensado ponerlo, jajaja.

Juego de Tronos dijo...

El tema de Grey ni me va ni me viene, es un libro que no me interesa y no me apetece leer, pero has sido la única que ha conseguido despertarme cierta simpatía por él, qie me acerque arduo y veloz a leer cuando escribes un post relacionado con él. Me encanta el tono cómico que les das siempre y se me hacen muy entretenidos de leer ^^.

Athena dijo...

Gracias, querido Juego de Tronos. La verdad es que al final le saco a todo relación con la famosa trilogía. La autora va a tener que agradecérmelo y todo ¡y eso sin gustarme, jajaja!

Gracias por sus palabras :)

Josito Montez dijo...

No hay motivo mejor para un post que Fabio. Ni mejor portada para una novela de mierda que un hombre torso.

Athena dijo...

Amén, querido. Fabio forever.

Noelia dijo...

¡Qué buena entrada! si es que...ya no hay nada original y esta tía (la E. L. James) se lo ha montado muy bien...Creo recordar que tuve el libro en mis manos pero lo deje...a lo mejor le doy una oportunidad para pasar un buen rato, je, je...

Elora dijo...

Simplemente, me encanta. Aún recuerdo la primera vez que escribiste sobre el Grey haciendo una comparación con Stuart Alan Jones. Jamás me había reído tanto con unos helados y, además, nos dieron un nuevo lenguaje con el que ya incluso comentábamos hechos de GoT. Desde entonces tengo pendiente de leer esa trilogía. Que los Dioses me acojan en su gloria XD

Solo quiero reseñar dos pequeños detalles que me han llamado bastante la atención de este post:

1. Novelas calorro piscineras... OMG! No tengo palabras. Lo mejor que he oído desde hace tiempo.

2. "Sus ojos son azules como el índigo, como el cobalto fundido, como el cielo a medianoche." Ese es Stannis, a mí no me engañas xD

P.D.: Esa novela también me la apunto para leérmela.

Beth dijo...

Me he pegado unas buenas risas recordando aquella quedada improvisada hace ya algún tiempo, y es que a lo tonto, Fabio da para mucho,(la portada de las botas que parecen de Papá Noel, jamás la podré borrar de mi memoria...)Flores en la tormenta la leí en su día y no me desagradó, reconozco que había leído varias de Highlanders y siempre las dejaba a medias, porque son un poco cansinos, tanto calorreo erótico pornil agobia un poco y son demasiado predecibles,polvete de vez en cuando y de nuevo a hacerse los duros...
en fin que sigo sin leer al Grey pero me parto con lo que cuentas de él!

Athena dijo...

Querida Elora: espero sus propios comentarios cuando decida sumergirse en el universo de Grey y sus helados. En cuanto al término de "calorro piscineras" no es mío, sino de una amiga forera a la que cito, Xauen. Lo que me reí cuando lo vi por primera vez...

Lo de Stannis... pues sí, podría ser. Si decide leer la novela, ya sabe: imagine a Christian como Stannis, porque la autora deja bastante libertad y no machaca tanto con lo guapísimo que es.


Querida Beth: esa noche fue memorable. El modelito de botas de Papá Noel era para morirse...

Athena dijo...

Querida Noelia: si tiene usted un e-book, puedo pasarle el libro :) Está entretenido, engancha bastante.

Tarquin Winot dijo...

Una amiga de mi mujer, bastante ursulina y fruncida de ceño (va por ustedes) se lo regaló a la bella señora Winot mientras convalecía de un achuchón gástrico bastante fuerte. Imagino que fue por lo del bajo vientre, porque otra relación no veo.

El caso es que mi santa esposa empezó a leerlo, intrigada por su éxito y, ella, que se lee hasta los prospectos de las aspirinas no aguantó ni diez páginas. Desde entonces ocupa un lugar de honor entre la cama y el cabecero, desfildero por donde se despeñó y del que nadie se ha atrevido a sacarlo desde entonces. Mucho más después de leer las lindezas que le dedicas en esta y otras entradas recientes.

Por cierto, el momento siega no tiene desperdicio....

Athena dijo...

Querido Tarquin, no sabe usted lo que me he reído leyendo su comentario... La señora Winot ha hecho bien: si no lo aguanta, mejor que se quede allí donde se despeñó. Yo es que soy un poco masoca pero, como puede comprobar, le he sacado provecho a la experiencia.

Y sí, la siega es una maravilla. En mi vida me he muerto...