jueves, 28 de enero de 2010

El rostro definitivo



Como soy muy cabezona, anoche tomé el lápiz y me hice un retoque en la caricatura, a lo mejor imperceptible a primera vista, pero necesario para que fuera prácticamente perfecta. Así lo han reconocido todos los que han visto las dos versiones, esto es, la de ayer y la misma pero con el pequeño cambio. Si es que como una se conoce no lo hace nadie...

8 comentarios:

Wunderkammer dijo...

Y tan imperceptible... me ha costado encontrar la diferencia. Se parece mucho a usted (teniendo en cuenta que es una caricatura, claro, que es usted mucho más guapa).

Athena dijo...

Creo que la diferencia es pequeña en el dibujo, pero grande en el resultado. He pasado de parecer un poco una bruja a ser más yo, ja, ja, ja :)

Javier Moñino dijo...

La diferencia es la barbilla? Si no es esa... no la he encontrado... En cualquier caso, un bonito dibujo, lástima que no le pueda decir si se parece al original por motivos obvios.

Athena dijo...

Sí, querido Javier, y un poco el contorno de la mandíbula. Si por algo me caracterizo es por mi poderosa y ancha mandíbula inferior y mi mentón más cuadrado.

En cuanto a saber si es fiel al original... je, je. Me ronda la tentación de dejarle un enlace en el que aparezco posando junto a una compañera de trabajo al lado de la caricatura para que lo compruebe usted mismo :P

Dammerüng dijo...

Oye pues sí que le faltaba su toque, yo estoy totalmente de acuerdo, ahora sí es usted.

Las otras no están mal, la segunda se parece más, pero le faltaba la línea de la mandíbula.

Javier Moñino dijo...

Usted misma... tanto la opción de imaginar el parecido como la de comprobarlo por mi mismo me parecen interesantes.

Son las ventajas del mundo bloguero este...

Athena dijo...

Por ahora dejo a la imaginación trabajar. Lo mismo un día me ve por la calle y piensa: "Esa mirada me suena de algo y no sé de qué", je, je.

Nictea dijo...

¡Su viva imagen! No hay ninguna duda, es una caricatura magistral.