domingo, 29 de septiembre de 2013

Esa maldita genética

Hace tiempo publiqué un post sobre ciertos milagros de la Naturaleza, hijas atractivas de padres feos. En esta ocasión hablaré de genética y fraternidad. No, no piensen que vengo a opinar sobre el trillado caso de Paquirrín, ése en donde la madre Naturaleza se convierte en madrastra y te hace un desastre como Kiko Rivera, y luego te pone como hermanos a dos monumentos llamados Fran y Cayetano. Y no comentaré más porque esto tiene una explicación: en el caso de Kiko no estaba Carmina Ordóñez de por medio, pero también hay que reconocer que el pobre es más feo que su madre, la Pantoja.

A veces en la ficción nos ponen a gente haciendo de hermanos y no hay quien se lo crea. Últimamente he visto a dos que no se parecen ni en el blanco de los ojos, son como una especie de experimento al estilo de Los gemelos golpean dos veces, aunque menos cruel con el hermano bajito. Me refiero a los protagonistas de Baby Daddy, una chorrada campestre muy blanca en donde el macizo Derek Theler y el canijo Jean-Luc Bolideau interpretan a dos hermanos. El primero es pelirrojo, no cabe en el plató y luce cuerpazo. El otro es moreno, delgado y pequeño.

El butanero tuvo que andar por ahí

Pero volvamos a la vida real. La genética a veces no es tan cruel y dota a los hermanos de las mismas virtudes. Sería el caso de las hermanísimas Olivia de Havilland y Joan Fontaine. Pero eso también es un problema. Hollywood era demasiado pequeño para dos bellezas semejantes y su enemistad se haría mítica. Aún viven y dicen las malas lenguas que están aguantando hasta ver quién de las dos muere antes.

Dientes, dientes...
Existe algún caso más como Yon González y Aitor Luna, muy monos los dos, Pier Angeli, Marisa Pavan y Patrizia Pierangeli...

Todo este rollo viene a colación de dos hermanos en la vida real, ambos actores, en donde la genética no ha sido tan benévola con ambos. Casi diría que uno es una especie de milagro, porque viendo a los padres tampoco es que tuviera muchas opciones para salir tan guapo. La Naturaleza juega a veces con los genes y de pronto te coloca una nariz allí, un ojo allá, una boca acullá y queda una cosa monísima. Luego elige otras y ya es otro cantar. Tú miras a los dos y ves que se parecen a sus padres, pero uno se llevó lo peor y el otro lo mejor. Como digo, una jugarreta de la genética.

Los padres de estos dos actores lo son a su vez, de esos clásicos del teatro inglés: Sir Robert Stephens, ya fallecido, y Dame Maggie Smith, aún activa.

Los tiempos felices



El matrimonio terminó rompiendo, pero antes tuvieron dos vástagos. El primero se hace llamar Chris Larkin. De pequeñito era una monada, todo hay que decirlo.

Con su papá

El segundo retoño fue llamado Robert, como su padre, pero se ha hecho famoso bajo un diminutivo: Toby Stephens. Cuando era un recién nacido ya daban ganas de comérselo. El bebé apuntaba maneras y a Maggie se le veía en la cara lo feliz que estaba con ese precioso niñito.

Ains, qué boquita...
Antes de divorciarse, la pareja tuvo momentos en familia con sus dos niños, que se parecían bastante entre sí.


Los niños se hicieron jovenzuelos y las diferencias empezaron a ser patentes.


La orgullosa madre
Hasta que finalmente llegarían a la edad más que adulta y los caminos del parecido se separaron del todo.


Y el caso es que tienen un aire de familia. Toby se parece tanto a su padre como a su madre, y lo mismo ocurre con Chris. Miro a Robert y veo a Toby. Miro a Maggie y me pasa lo mismo. Pero es más guapo que ellos. La genética tiene un curioso sentido del humor, está claro. No es por nada, y me perdonarán la expresión, pero qué putada para el menos agraciado, oiga. Tenían los mismos números en la lotería, pero Toby acertó también con la serie y se llevó el premio gordo.

4 comentarios:

Lo dijo...

Parece increíble que sean hermanos de verdad, me recuerda al capítulo de Los Simpsons de Bart y su gemelo malo, jeje.
Te pierde tu amor por Toby, tampoco es tan guapo... Jajajajajaja
Besotes!!

Athena dijo...

Jajaja, visto lo que le venía por herencia, bastante guapo ha salido. No es Paul Newman, ni falta que le hace, jejeje.

¡Gracias por pasar!

Elora dijo...

"Ése en donde la madre Naturaleza se convierte en madrastra y te hace un desastre como Kiko Rivera, y luego te pone como hermanos a dos monumentos llamados Fran y Cayetano." Cuánta verdad en una sola frase.

La verdad es que estos dos hermanos tampoco se parecen mucho, pero qué voy a decir yo si tengo al ejemplo más claro en mi casa (y no pongo fotos porque la familia es lo más importante, jajaja).

Me impresiona muchísimo la foto en la que salen los dos con la madre. Creo que es donde se aprecian más las diferencias y donde veo yo a Toby más guapo.

Athena dijo...

Es que lo de Kiko Rivera tiene delito, mucho.

Pásese, querida Elora, por el blog de mi amigo Josito...

http://www.imitacionalavida.com/2013/09/toby-stephens.html